domingo, 14 de junio de 2009

El Naufrago


Llegaba el atardecer y el naufrago se encontraba en medio del crudo mar, aferrado solo a una pequeña tabla, resto de un naufragio, él sabe que pronto caerá la noche, y puede que con ella, su fin.

Casi anocheciendo ve a un gigante, era él, el amo de los mares, lo miró de manera superior y le profesó: "Desgraciado náufrago, víctima de mis dominios, es inevitable no reirme al verte agarrado tan seguro a esa pequeño trozo de madera, ¿Estas preparado para cuando te golpee con toda mi furia?. Mmm, si lo deseas puedes dejarte hundir ahora que puedes, prometo que ningun pez hambriento devore tu cuerpo lleno de salitre."

Al instante el asombrado navegante de mala fortuna, miró fijamente al señor de los océanos y con un tono tan firme contestó:

"No solamente puedes desatar toda tu furia, sino que además seguiré orgulloso y derecho, con este resto de mi amada embarcacion, y te aseguro, y créeme cuando te digo que te aseguro, que al llegar la noche me verás tan luchador que no sabrás que hacer para poder abatirme".

El gigante asombrado ante la respuesta de este sujeto que parecia tan inferior a sus vastos y temerosos poderes, furioso desaparece. Ya de noche se desata una tormenta tan grande y fuerte, que esa noche se pudo escuchar los gritos de las olas en todo el continente frio y desierto. La persona que pasaba su duro momento en el mar muere ante tal temporal, y su cuerpo fue arrastrado por las mareas hasta que por fin desciende, hundiendose y reposando en el fondo del océano, al caer, en su brazo todavía sostenía un pedazo de madera.

Él vive hoy en día en cada una de la gente que llega a desembarcar, personas que cada día de su vida estan por caer arrodillados ante la angustia y la adversidad, eso se llama voluntad, fuerza, pero a mí me gusta más titularla "el naufrago"

4 comentarios:

Aquellos días de Abril dijo...

¿Sabes una cosa? Me hizo muy bien leerte este fin de semana.

Tampoco entiendo esa necesidad que tenemos, pero comparto eso que decís. Nos encontramos por arte de magia, y por arte de magia me hiciste sonreír este fin de semana. ¡Gracias!

Es muy lindo haberte encontrado, es muy lindo que sigas ahí, y es mucho más lindo saber que ahí seguirás, porque me gusta leerte, porque te gusta leerme y porque por necesidad o lo que sea, nos hace bien.

Una sonrisa y un abrazo para vos!

Clara Castillo dijo...

Vamos! Veo que cambiaste un poco el humor, y pasaste del basta al náufrago!!
Es muy lindo lo que escribiste pero lo más importante es que no se quede en un blog, o en un papel, sino que saques (y saquemos todos, obviamente)al náufrago a navegar! Lo único que debemos cambiar es el final, y ganarle nosotros a la lucha diaria de la vida, y no al revés, porque si las frustraciones, temores, etc, nos vencen, de nada sirve tener en las manos un trozo de madera.
Ojalá te sirva mi comentario, ya que me pediste una opinión pasé para dártela.
Lo más relevante: sigue escribiendo y leyendo que son las cosas que te hacen crecer como persona, y naufragando, por supuesto.
Saludos de un náufrago para otro
Clara

Clara Castillo dijo...

Volví, porque me quedé pensando en tu náufrago. Supongo que apuntabas a que en la vida hay que morir luchando... Sólo que me dio lástima enterarme que el náufrago de tu historia había muerto.
En fin... por ahora nada más
Hasta pronto
Clara

samantha dijo...

Estupendo relato, me recordo a otra historia con el mismo titulo, espero estes bien.
P.D: me gustan las fotos, que tenes en tu relato.

Samantha